Los santuarios polacos - SPANISH/PORTUGUESE

Current issue:

Current issue

Back

spanishportugal

spanish
Los santuarios polacos

Los santuarios polacos Polonia es un país donde se pueden visitar cientos de santuarios. Hay entre ellos algunos a donde viajan peregrinos procedentes de todo el mundo, y también hay otros, muy pequeños, pero con un culto vivo increíble y conmovedor. Entre los santuarios polacos, tres cuartos de los que dominan, son aquellos donde se rinde el culto a la Madre de Dios y sus imágenes milagrosas. Los santuarios marianos empezaron a desarrollarse desde el siglo XV, y el apogeo de este proceso tuvo lugar en el siglo XVII. En el siglo siguiente, en Polonia había ya 1100 santuarios marianos. Hasta hoy, el destino de las perginaciones más importante es la basilica de Jasna Góra en Częstochowa. Ahí se encuentra la imágen milagrosa de la Madre de Dios de Częstochowa, llamada también la Virgen Negra, que proviene del siglo XIV y fue coronada en el principio del siglo XVIII.
Cada año, delante de la imagen de la Virgen Negra se presentan alrededor de 4 millones de peregrinos de todo el mundo. Por eso Częstochowa es uno de los destinos de peregrinaciones principales en el mundo y para los polacos es un santuario nacional, que muchas veces desempeñó un papel muy importante en nuestra historia.
El punto central del Santuario es la capilla de la Madre de Dios de Częstochowa, del siglo XV, donde es guardado el icono con la imagen de la Virgen Negra.El Papa Juan Pablo II llamó la capilla “El Altar de la Patria”. Él mismo le ofreció al santuario entre otros un corazón dorado con un letrero „TOTUS TUUS” y también su cinturón agujerado con la bala, que él llevaba puesto en el momento del atentado contra su vida en 1981, en la Plaza de San Pedro en Roma.
Entre cientos de otros santuarios marianos en Polonia, vale la pena mencionar Kalwaria Zebrzydowska (Está a unos 40 km al oeste de Cracovia). A principios del siglo XVII, Mikołaj Zebrzydowski fundó allí el santuario de la Pasión – mariano (declarado el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1999) que se compone de la basílica de Santa María de los Ángeles, del convento de los Bernardinos y del conjunto de más de 40 capillas e iglesias que forman un parque de peregrinación. Cada año vienen a visitar Kalwaria casi un millón de peregrinos. Entre ellos se encuentra también Juan Pablo II quien ya peregrinaba siendo todavía un niño cuando vivía en Wadowice, su ciudad natal, cerca de Kalwaria Zebrzydowska. El año pasado el Papa Benedicto XVI también realizó una visita a este santuario.
El nombre de Juan Pablo II está relacionado con la historia del santuario, de cuya construcción en el siglo XX fuimos testigos. Hoy en día pertenece a los veinte santuarios de peregrinaje más visitados en el mundo. Se trata del santuario de la Divina Misericordia en Łagiewniki (Cracovia). El culto de la Divina Misericordia se desarrolló en el siglo XX gracias a Santa Faustina, canonizada en el año 2000, una sencilla monja que vivió en el convento de Łagiewniki y ahí murió. Sor Faustina tuvo visiones, que describió en su famoso Diario. El Cristo le encomendó pintar la imagen de él, conocida como la imagen de la Divina Misericordia, y solicitó la celebración de la “Fiesta de la Divina Misericordia” todos los años, el domingo siguiente al Domingo de Resurrección y por el culto del Cristo a través de la “Hora de la Misericordia”, es decir  una misa celebrada a las 15 h, en la hora de la muerte del Señor Jesús. En todo el mundo a esta hora se celebran las misas en las que se venera la Divina Misericordia. Cuando estalló la segunda guerra mundial, fue pintado el cuadro de la imagen de la Divina Misericordia con el letrero „Jesus, en ti confío”. Esta frase acompañó a muchos soldados polacos que lucharon en casi todos los frentes de la Segunda Guerra Mundial, a los prisioneros de los campos de concentración y a los deportados a Siberia o Kazakhstan. De esta manera el culto de la Divina Misericordia se propagó en el mundo entero. Le fue favorable también la actitud de Juan Pablo II quien hizo consciente a la Iglesia y al mundo, de la importancia que tenían las visiones de Santa Faustina. En Łagiewniki fue construida una basílica moderna cuyo proyecto aceptó Juan Pablo II. Hoy en día, cada año la visitan 2 millones de peregrinos venidos de más de 80 países de todo el mundo. Bajo ese respecto no hay otro santuario semajante en el mundo.

portugal
Os santuários na Polónia

Na Polónia podem visitar-se centenas de santuários, a alguns dos quais ascendem peregrinos do mundo inteiro. Em outros, mais pequenos, mantem-se um culto bem vivo, tomando por vezes formas curiosas e comoventes. Em três quartos dos santuários polacos, o culto religioso gira em torno da Nossa Senhora e das suas imagens magníficas. A cultura dos santuários marianos na Polónia teve início no século XV, tendo conhecido o seu apogeu no século XVII. No século seguinte, dentro das fronteiras que delimitavam então a nação polaca, haveriam já 1100 santuários marianos. Até ao presente, o destino preferencial dos peregrinos que vêm até à Polónia, tem sido a basílica de Jasna Góra (Monte de Luz) em Częstochowa, onde pode encontrar-se a celebre imagem da Nossa Senhora de Częstochowa, mais conhecida por Madona Negra. Esta imagem data do século XIV e foi coroada Rainha da Polónia no início do século XVIII.           
O número anual de peregrinos desta Madona Negra conta-se em mais de 4 milhões de devotos provenientes de todo o mundo. Por esse motivo, Częstochowa é considerada um dos pontos de peregrinação mais importantes do mundo, constituindo para os polacos um santuário nacional com um papel relevante na sua história.
O ponto fulcral do santuário é a capela da Nossa Senhora de Częstochowa do século XV, na qual se conserva o ícone com a imagem da Madona Negra. O Papa João Paulo II designou esta capela de Altar da Nação, tendo doado ao santuário, entre outras coisas, um coração de ouro com o epíteto “Totus Tuus” e o cinto perfurado pela bala que atentou contra a sua vida em 1981, na praça de São Pedro em Roma.
Entre centenas de outros santuários marianos na Polónia, é digno de referência o Calvário de Kalwaria Zebrzydowska, situado a cerca de 40 km a sudoeste de Cracóvia, fundado neste lugar no começo do século XVII por Mikołaj Zebrzydowski. Este santuário de paixão mariana, pertencente ao património mundial da UNESCO desde 1999, inclui a basílica da Nossa Senhora Angélica, o convento dos bernardinos bem como o conjunto de mais de 40 pequenas capelas e igrejas que constituem o Calvário. Anualmente, este santuário dá acolhida a cerca de um milhão de peregrinos. Entre eles, esteve necessariamente João Paulo II, ainda em criança, o qual terá chegado ali da localidade próxima de Wadowice, onde então morava. No ano que passou, o Calvário contou também com a visita de Benedito XVI.
Ao nome de João Paulo II está ainda associada a história dum outro santuário que teve o seu maior crescimento no século XX e pertence hoje aos primeiros vinte santuários do mundo mais visitados por peregrinos. É este o santuário do Amor Misericordioso de Deus de Łagiewniki em Cracóvia. O culto do Amor Misericordioso de Deus desenvolveu-se durante o século XX e deve a sua existência a Faustina – uma freira humilde, canonizada no ano 2000, que viveu no convento em Łagiewniki e onde também morreu. A irmã Faustina foi testemunha de diversas aparições, as quais terá escrupulosamente anotado no seu célebre diário. Cristo incumbiu a Santa Faustina, entre outras tarefas, a pintura de um Jesus Misericordioso, a instituição do feriado do Amor Misericordioso de Deus no primeiro domingo a seguir a Páscoa e do Culto de Cristo por meio da Hora da Misericórdia – culto celebrado à hora da morte de Cristo, ou seja às três da tarde. Precisamente a esta hora, em todo o mundo, fazem-se celebrações em honra do Amor Misericordioso de Deus. De acordo com as directrizes dadas por Faustina e coincidindo com o início da II Guerra Mundial, foi instituída a imagem do Jesus Misericordioso com o epíteto: “Jesus, confio em Ti”. Esta imagem acompanhou muitos soldados polacos combatentes em quase todas as frentes de guerra, prisioneiros dos campos de concentração, exilados na Sibéria e no Casaquistão, tendo-se disseminado desta forma, o culto do Amor Misericordioso de Deus em todo o mundo, para o que terá contribuído igualmente o empenho de João Paulo II em consciencializar a Igreja e o mundo das aparições testemunhadas por Faustina. Em Łagiewniki foi assim edificada uma basílica moderna segundo um projecto aprovado por João Paulo II. Actualmente, acolhe todos os anos cerca de dois milhões de peregrinos vindos de mais de oitenta países diferentes. Sob este aspecto, o santuário de Łagiewniki não tem iguais no mundo.

Information published at 16 September 2007