Back

El Mundo descubre Małopolska

Según muchas investigaciones Małopolska, una región de Polonia habitada por 3,5 millones de personas con Cracovia como capital, es la parte de nuestro país más visitada por los turistas extranjeros. Todo esto es gracias a su gran atractivo turístico y buena comunicación.
La perla de Małopolska es Cracovia – la ciudad polaca más conocida en el mundo entero, sobre todo por sus monumentos maravillos y su ambiente irrepetible. Sin embargo, alrededor se extiende toda Małopolska , habitada por 3,5 millones de personas y que también posee sus atracciones. Más cerca de Cracovia, en Wieliczka, se puede visitar la Mina de Sal que tiene ya 750 años de antigüedad. En sus galerías y cámaras subterráneas se pueden admirar muchas esculturas de sal estupendas, conocer los detalles del trabajo antiguo de los mineros.
Los momentos de reflexión más profundos los experimentan las personas que visitan el museo en el antiguo campo de concentación alemán Auschwitz – Birkenau ubicado en el oeste de la región. En dicho campo de exterminio, murieron la mayoría de las víctimas del nazismo.
En Małopolska vale la pena visitar la Jura Krakowsko – Częstochowska con sus rocas calizas y sus castillos medievales. Muy populares son los Pieniny, montes bastante bajos pero encantadores, através de los cuales pasa el río Dunejec. Por la zona más atractiva de la garganta de Dunajec los serranos llevan a los turistas en unas balsas tradicionales de madera.
La segunda ciudad más visitada en Małopolska, después de Cracovia, es Zakopane. Esta ciudad suele ser llamada “la capital invernal de Polonia”. Por encima de la ciudad dominan los picos de los montes Tatras, que invitan a las excursiones por los bosques en los que viven osos pardos, y por los senderos que pasan por encima de los lagos montañeses y llegan hasta los picos que alcanzan casi 2500 metros de altura por encima del nivel del mar. Zakopane es una ciudad que encanta por su arquitectura irrepetible - casas de madera regionales. Impresiona con su cultura popular llena de temperamento, y con el ambiente de la estación de esquí. En invierno llegan allí los aficionados al esquí. Allí les esperan una gran variedad de pistas, que comienzan en el pico de Kasprowy Wierch (casi 2000 metros por encima del nivel del mar). También podemos encontrar en la zona otras grandes estaciones de esquí (Gubałówka, Polana Szymoszkowa, Nosal) así como muchisimas pistas de esquí más pequeñas, dispersas por toda la zona. Zakopane dispone de una oferta de alojamiento enorme. Desde las casas de huéspedes baratas y modestas pero limpias y con equipación moderna, hasta los hoteles de lujo que ofrecen el nivel supremo de sus servicios. Al sur de Zakopane, en la región llamada Podhale, también hay muchas atracciones. Białka Tatrzańska se ha convertido en una estación de esquí muy popular, con pistas de entre diez y veinte kilómetros de longitud. Disponen así mismo, de un sistema moderno de telesillas. La animación del turismo también se deja notar cerca del lago artificial, en Czorsztyn, donde hay una estación, Kluszkowice, que atrae a los aficionados al esquí.
Es muy fácil llegar a Małopolska. En el Aeropuerto de Balice (cerca de Cracovia ) aterrizan y despegan regularmente aviones procedentes y con destino a más de 40 ciudades europeas, además de Canadá y EE.UU. La región está directamente comunicada a través de una autovía que comunica con red de autopistas procedentes de Europa Occidental.

O mundo descobre a Małopolska
Inúmeras sondagens indicam que a Małopolska, i.e., a região da Polónia com capital em Cracóvia, habitada por 3,5 milhões de pessoas, é a parte do país mais procurada pelo turismo estrangeiro. Para este ranque contribui a sua capacidade natural de atracção turística bem como a facilidade de acesso a esta região.
Cracóvia, a pérola da Małopolska, é a cidade polaca mais famosa pelos seus esplêndidos monumentos e atmosfera única. Em toda a região circundante não faltam pontos de interesse. Nomeadamente, não muito distante de Cracóvia, na localidade de Wieliczka podem visitar-se as famosas minas de sal com 750 anos de existência. Nas suas câmaras e corredores subterrâneos encontram-se numerosas esculturas esculpidas a partir de sal da terra, pondo a descoberto o trabalho artístico de antigos mineiros.
Momentos de comoção profunda nao podem deixar de ser vividos por todos aqueles que visitam o museu localizado no terreno outrora ocupado pelo campo de concentração alemão Auschwitz-Birkenau, na região oeste da Małopolska. Um lugar de extermínio, onde o nazismo fez o seu maior número de vítimas.
Na Małopolska vale a pena conhecer a região denominada por Jura Krakowsko-Częstochowska com as suas extensões de rochas calcárias, onde se erguem vários castelos medievais. De igual popularidade gozam as rochosas montanhas Pieniny que embora não sendo muito altas, conseguem ser dum encanto extraordinário, dando leito ao rio Dunajec que as corta e divide. Naquela considerada a mais bonita das várias linhas de água ali existentes, fluindo entre altas escarpas rochosas, homens naturais destas montanhas transportam os turistas em jangadas típicas.
A seguir a Cracóvia, Zakopane, considerado a capital de Inverno da Małopolska, é a cidade mais procurada para fins turísticos nesta região da Polónia. Erguendo-se sobre a cidade, os vários picos da cadeia montanhosa dos Tatras incitam a passeios pelo bosque, onde encontram abrigo ursos pardos. Estas montanhas desafiam a caminhadas por percursos que se desenham acima de lagos de montanha e a escaladas até aos próprios cumes que chegam a atingir os 2500m de altitude acima do nível do mar. Zakopane é uma cidade que encanta pela sua arquitectura única assente nas construções de madeira locais, com um carácter fortemente regional e popular e onde reina uma atmosfera turística tipicamente serrana, visitada no Inverno por numerosos apreciadores da prática de esqui. Para estes, a grandes altitudes, existe uma rede de trajectos de esqui que se estende desde Kasprowy Wierch (a cerca de 2000m de altitude) bem como outras estâncias de esqui muito populares como o são Gubałówka, Polana Szymoszkowa e Nosal e ainda uma ampla diversidade de outros percursos para esquiar, espalhados por pequenas localidades circundantes. Zakopane dispõe de uma base gigantesca de alojamento, desde pensões bastante económicas, contudo muito cuidadas, até hoteis luxuosos oferecendo serviços ao nível mais exigente. A sul de Zakopane, em Podhale, também não faltam pontos de atracção. Exemplo disso é a localidade de Białka Tatrzańska que cresceu à custa duma estância muito popular com quilómetros de trajectórias para esquiar e tele-cadeiras. Nas margens do lago artificial em Czorsztyn, fica situada a estância de esqui de Kluszkowce, a qual atrai igualmente imensos turistas.
Chegar à Małopolska não é complicado. No aeroporto de Balice, nos arredores de Cracóvia, aterram e partem aviões que asseguram a ligação diária com mais de 40 cidades da Europa, EUA e Canadá, para além de esta região se encontrar ligada por auto-estrada à rede de auto-estradas da Europa Ocidental.
Information published at 16 September 2007