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Desde Skłodowska hasta Szymborska
En el listado de los Premios Nobel no faltan apellidos polacos. En primer lugar, apareció allí el apellido de Maria Curie – Skłodowska. Nació en 1867. En el colegio era muy buena alumna y en 1891 se incorporó a la Facultad de Ciencias de la Sorbona en Paris. Viviendo en la pobreza, llevó a cabo los estudios físicos y matemáticos y luego volvió a Polonia. Sin embargo, aquí no gozaba de buenas condiciones para realizar su trabajo científico, por lo que regresó otra vez a Paris, donde se casó con Piotr Curie. Junto con su marido, descubrió el polonio y el radio, por lo que los dos recibieron en 1903 el Premio Nobel de Física. Después de la muerte de su marido, continuó trabajando en solitario. De nuevo recibió el Premio Nobel de Química en 1911 por sus investigaciones sobre el radio y sus compuestos. La mayoría de los apellidos polacos se encuentran en el listado de los Premios Nobel de Literatura. El primero de ellos es Henryk Sienkiewicz. Nacido en 1846, era periodista, editor, viajero y sobre todo novelista, que gozaba de gran reconocimiento en la sociedad. Recibió el Premio Nobel en 1905 por el conjunto de su obra literaria. Hoy en día, es uno de los autores polacos más traducidos en todo el mundo. Su novela más conocida es “¿Quo Vadis?” que trata sobre los primeros cristianos en la Antigua Roma. En Polonia gozan de una gran popularidad sus novelas históricas “Los caballeros teutónicos” y la Trilogia que se compone de “A Sangre y Fuego”, “El diluvio” y “Pan Wołodyjowski”. Sus obras han sido adaptadas al cine en varias ocasiones.
Władysław Reymont recibió el Premio Nobel en 1924 por „Los campesinos”, una novela naturalista y psicológica sobre la vida de un pequeño pueblo polaco y la lucha de sus habitantes contra la pobreza. En la obra de Władysław Reymont, su novela “ La tierra prometida” ocupa un lugar muy importante. Narra los dramas y conflictos surgidos a partir de la introducción y auge del capitalismo en el siglo XIX en la ciudad de Łódź y su recién nacida industria textil, que dio el nombre a la ciudad como el Manchester polaco.
En 1975 un director de cine famoso, Andrzej Wajda adaptó la novela al cine. La película fue nominada al Premio Oscar y es considerada por mucha gente como la mejor en la obra del cineasta polaco.
El siguiente Premio Nobel Polaco tuvo que esperar hasta el año 1980. Es cuando Czesław Miłosz recibió el Premio Nobel de Literatura. Sus obras en aquel tiempo todavía estaban prohibidas en Polonia por las autoridades comunistas. El propio autor, nacido en 1911, desde su juventud mostraba las convicciones izquierdistas, y después de la segunda guerra mundial mostraba también el entusiasmo hacia el régimen impuesto en Polonia por la Rusia Soviética. Desde 1945 fue diplomático en EE.UU y en Paris. En 1951, decepcionado con el comunismo pidió asilio político en Francia. En 1960 vivió en EE.UU y empezó el trabajo en la Universidad de California en Berkeley. Fue un poeta que, en su obra, mezclaba varias tradiciones literarias, un ensayista, publicista, traductor. Después de los cambios del año 1989 volvió a Polonia. Los últimos días de su vida los pasó en Cracovia y en 2004 fue enterrado en las criptas de la iglesia de Skałka.
El hecho de que Lech Wałęsa recibiera el premio Nobel, despertó gran interés en el mundo entero. Eso tuvo lugar en 1983 cuando Polonia pasaba por el drama de la ley marcial introducida en 1981. Las autoridades comunistas le impidieron al dirigente de “Solidarność” recoger el Premio en persona. Lo hizo su mujer Danuta. El obrero Lech Wałęsa, formado como electricista, luchó por los derechos de los obreros desde 1970. En 1980 se convirtió en un gran dirigente de una rebelión pacífica en Gdańsk, que dió el inicio a la creación de la “Solidarność”, el primer sindicato libre e independiente de las autoridades en el Bloque del Este. Después de la proclamación de la ley marcial, cuyo objetivo era ahogar las tendencias de liberación de los polacos, Lech Wałęsa fue internado. Después de que fuera liberado, dirigió las estructuras clandestinas de la “Solidarność”. Al final, como el resultado de un compromiso con las autoridades comunistas, llevó a Polonia a la introducción del sistema democrático en 1989, lo que, en consecuencia, también provocó cambios políticos en toda Europa Central y del Este, con la demolición del Muro de Berlín y la unificación de Alemania. Hasta ahora el último Premio Nobel polaco fue concedido en 1996 a Wisława Szymborska, que desde 1931 vive en Cracovia y es aquí donde debutó. Estudió en la Universidad Jaguelónica. Suele editar su poesía con muy poca frecuencia, aunque en ella presenta una verdadera maestría artística, una precisión enorme y un encanto de la palabra, un humanismo muy profundo. El Comité Nobel, para justificar la concesión del premio a ella, escribió: “ por la poesía que con una precisión irónica le deja al contexto histórico y biológico aparecer en los fragmentos de la realidad humana”.

De Skłodowska a Szymborska
Na lista de contemplados pelo prémio nobel não faltam nomes polacos. O primeiro deles deve-se a Maria Skłodowska-Curie. Esta notável cientista nascida em 1867, foi uma aluna brilhante no liceu, tendo, em 1981, ingressado na Faculdade de Ciências Exactas em Sorbone. Sempre lutando com a pobreza, concluiu os seus estudos em física e matemática, após o que, regressou à Polónia. Não tendo encontrado aqui as condições propícias ao trabalho científico, partiu novamente para Paris, onde casou com Pierre Curie. Em conjunto com o marido, descobriu o Polónio e o Rádio, pelo que receberam em 1903 o prémio Nobel da física. Após a morte do marido trabalhou sozinha. Uma vez mais foi premiada com o Nobel em 1911, desta vez na área da química, por conseguir isolar amostras de Rádio no estado puro.
Foi no entanto a literatura que mais prémios Nobel trouxe aos Polacos. Henryk Sienkiewicz, nascido em 1846, jornalista, editor, romancista de grande influência social e um amante das viagens, foi o primeiro polaco galardoado com este prémio. Recebeu-o em 1905 pela totalidade da obra. Continua a ser um dos escritores mais traduzidos em todo o mundo. “Quo vadis” terá sido o seu romance mais famoso e conta a sorte dos primeiros cristãos na Roma antiga. Na Polónia, romances históricos como “Os Cavaleiros da Ordem Teutónica” e a trilogia composta por “A ferro e fogo”, O Dilúvio” e “O Senhor Wołodyjowski” continuam a gozar duma enorme popularidade. Deve ainda salientar-se o facto de terem sido as obras de Sienkiewicz diversas vezes adaptadas ao cinema.
Władysław Reymont foi contemplado pelo prémio Nobel em 1924, prémio este que ficou a dever ao romance “Os camponeses” – obra naturalista e psicologicamente profunda que conta a vida de miséria levada pelos habitantes de uma aldeia polaca. O romance entitulado “A terra prometida” ocupa um lugar destacado na carreira deste autor, descrevendo o modo conflituoso e dramático como o capitalismo se desenvolveu no século XIX, em particular numa zona dedicada à industria têxtil em Łódź, conhecida então por “Manchester polaco”. A adaptação deste romance à tela foi levada a cabo em 1975 pelo famoso realizador Andrzej Wajda. Este filme, várias vezes nomeado para Oscar, é considerado por muitos o filme mais célebre da obra do realizador.
Pelo Nobel seguinte, a Polónia teve de esperar até 1980, quando Czesław Miłosz foi premiado na área da literatura. As suas obras, nessa altura, estavam procristas pelo poder comunista. O escritor, nascido em 1911, que desde muito cedo, manifestava convicções de esquerda, depois da II Guerra Mundial, numa fase inicial, não escondeu o entusiasmo com que via o regime instaurado na Polónia pela Rússia soviética. Em 1945 tornou-se diplomata nos EUA e em França. Em 1951, desiludido com o comunismo pediu asilo político em França. Em 1960, começou a viver nos EUA e deu início ao seu trabalho na Universidade Californiana de Berkeley. Na sua poesia conseguiu ligar várias correntes literárias, sendo além de poeta, ensaísta, colunista e tradutor. Depois dos acontecimentos políticos de 1989, regressou à Polónia definitivamente, tendo passado os últimos anos da sua vida em Cracóvia. Em 2004, foi enterrado nos subterrâneos da igreja em Skałka.
A atribuição do prémio Nobel da paz a Lech Wałęsa despertou a atenção de todo o mundo. Este acontecimento teve data em 1983, quando a Polónia vivia o drama da lei marcial, instalada no país desde 1981. O governo comunista interditou a entrega pessoal do prémio ao líder do movimento “Solidariedade”, tendo este enviado Danuta - a própria mulher - à cerimónia de entrega do prémio. Este operário, electricista de formação, lutou pelos direitos dos trabalhadores desde 1970. Em 1980 tornou-se o líder do grande movimento pacífico de revolta social em Gdańsk que deu origem a “Solidariedade”. Este movimento constitui o primeiro no bloco de leste, completamente independente do poder da união laboral. Depois de ser decretada lei marcial na Polónia, a qual supostamente poria um freio às aspirações de liberdade dos Polacos, Lech Wałęsa foi detido. Depois de ser liberto dirigiu as estruturas de alicerce de “Solidariedade” levando, em última fase e num acordo com com o poder comunista, à instauração dum regime democrata com as várias transformações políticas que tiveram lugar em toda a Europa central e leste e lhe estão associadas, inclusivamente a queda do muro de Berlim e a unificação da Alemanha.
O último prémio Nobel para os Polacos, pelo menos até ao presente, ganhou a poetisa Wisława Szymborska em 1996. A escritora vive em Cracóvia desde 1931, onde editou também o seus primeiros trabalhos. Wisława Szymborska estudou na Universidade de Jagielloński em Cracóvia. Raramente publica os seus trabalhos de poesia, contudo estes não deixam margem para dúvida de que são o reflexo de uma mestria artística, grande precisão, dom da expressão e humanismo profundo. A comissão para a atribuição do Nobel, exprimiu a razão da sua escolha com as seguintes palavras: “por uma poesia que, com precisão irónica, permite ao contexto histórico e biológico a sua manifestação nos fragmentos da realidade humana”.
Information published at 16 September 2007